Elegiste cómo tributar cuando tu empresa era otra
La estructura fiscal casi siempre se define al arrancar: la forma jurídica, el régimen, cómo se reparten los resultados. Se decide una vez, con la empresa que tenías ese día, y…
La estructura fiscal casi siempre se define al arrancar: la forma jurídica, el régimen, cómo se reparten los resultados. Se decide una vez, con la empresa que tenías ese día, y después nadie la vuelve a mirar.
Mientras tanto el negocio cambia. Crece. Suma socios. Cambia de clientes. Empieza a venderle a empresas que necesitan otra cosa de vos.
Y el costo de esa estructura vieja no aparece en ningún lado como una línea aparte. Aparece diluido: en lo que no podés deducir, en el cliente que no te puede facturar, en el retiro de utilidades que sale más caro de lo que debería.
Revisar la estructura no es un trámite anual. Es lo que define cuánto te cuesta crecer.